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Instrucciones del juego de mesa ‘Batalla espacial’

Publicado originalmente en Minoria absoluta.

BATALLA ESPACIAL es un juego de estrategia en tiempo real en el que el objetivo es destruir la nave espacial del contrincante.

REQUISITOS

-2 jugadores.

-Nota de Selectividad igual o superior a 6’43.

CONTENIDO DE LA CAJA

-Un dado.

-Un cubilete.

-Un tablero desplegable de 80×80 metros.

-Modelos a escala de los principales cuerpos celestes del Sistema Solar. (NOTA: no se incluyen los cometas del Cinturón de Kuiper ni objetos del Catálogo Messier, ni cuerpos inferiores a 10 metros de diámetro, así como los asteroides de la nube de Oort.)

-Un regla milimetrado.

-Una lupa de 30 aumentos.

-Unas pinzas de precisión.

-16.467 piezas para ensamblar las naves espaciales.

-Un reloj atómico de cesio.

DURACIÓN DE LA PARTIDA

-Entre 6 y 18 semanas en la modalidad PARTIDA RÁPIDA.

-Entre 9 y 32 meses en la modalidad PARTIDA NORMAL.

(NOTA: Para la PARTIDA RÁPIDA debe ajustarse el reloj atómico pulsando el botón “FAST”. La manipulación debe realizarse utilizando guantes de plomo y gafas de seguridad (no suministradas). Asimismo deberá consultarse el ANEXO 7 (apartado III: ecuaciones de Schrödinger) para corregir las fluctuaciones temporales cuánticas.)

PREPARACIÓN

  1. Despliegue el tablero en una superficie lisa y consulte las TABLAS XXIII.4 y LV.6.3 basadas en las observaciones de Tycho Brahe para colocar los planetas y demás objetos celestes sobre el mismo. Utilice el regla milimetrado o un dispositivo de medición láser (no suministrado). Para agilizar el juego no tendremos el cuenta las desviaciones de cada planeta sobre el plano de la eclíptica y los colocaremos todos en el mismo plano bidimensional.
  2. Cada jugador debe elegir cuidadosamente las piezas de su nave espacial teniendo en cuenta que son IMPRESCINDIBLES los módulos autónomos, los tanques de combustible y las 3 fases para el lanzamiento y puesta en órbita. En el ANEXO CRM-114 encontrará una detallada descripción de la masa y/o empuje vectorial de cada pieza.
  3. Una vez decidido el diseño del cohete y del módulo autónomo, el jugador ensamblará las piezas con ayuda de la lupa y de las pinzas. (NOTA: compruebe CONCIENZUDAMENTE la lista de pieza incompatibles del ANEXO GÉMINI/SOYUZ.)
  4. Consulte el reloj atómico y compruebe de nuevo las TABLAS XXIII.4 y LV.6.3 para recolocar los objetos celestes en su órbita correcta. (NOTA: La órbita de Mercurio DEBE calcularse utilizando las correcciones relativistas (consulte las páginas 38-47 del libro Sobre la Relatividad Especial y General, de A. Einstein).)

¡EMPIEZA LA PARTIDA!

  1. Calcule la “ventana de lanzamiento” idónea para aprovechar el tirón gravitatorio de Marte y/o de Júpiter. Espere los días/meses necesarios.

(…)

  1. Aplicada la Ley de Boyle sobre los gases, calcule el empuje necesario para conseguir una órbita geoestacionaria. (NOTA: en la PARTIDA RÁPIDA despreciaremos los movimientos de precesión y nutación terrestres.)

(…)

  1. Repita los pasos 47-115.

(…)

  1. 45. En caso de fallo en el sistema auxiliar, la nave quedará sin oxígeno. Calcule la masa corporal de los astronautas y la capacidad pulmonar de cada uno y el tiempo que tardarán en morir por anoxia (NOTA: ver http://www.medicaljourney.com/content/subscription?=brain+damage+O2.). Espere el tiempo establecido y, posteriormente, declare ganador al adversario.

(…)

  1. Cuando AMBAS naves se encuentren a menos de 500.000 km. de Neptuno, los jugadores lanzan el dado con el cubilete. El que logre un número más alto dispara el misil guiado por láser y destruye la nave adversaria, proclamándose GANADOR.

Análisis de las metáforas de la canción «Un velero llamado Libertad», de José Luis Perales

Ayer se fue,
tomó sus cosas y se puso a navegar,

«Tomó sus cosas» puede interpretarse tanto como «hizo el equipaje» como «tomó sus pastillas», pudiendo ser estas drogas legales (ansiolíticos, antidepresivos, control del colesterol…) o drogas psicotrópicas ilegales, tal como defienden Fernando Savater (Ética en la obra de José Luis Perales, 1997) y Paul Preston (José Luis Perales: biografía revisada, 2003), lo que daría a la canción un significado más onírico y ligado a influencias de The Doors. Ambos descartan que se pusiera a navegar por internet ya que la canción se compuso en 1979, antes de la popularización de la World Wide Web.

una camisa, un pantalón vaquero,
y una canción.

Evidentemente, para que haga juego con la camisa y el pantalón vaquero, la canción debe de ser una canción country. Quizá una partitura o un cassette. El personaje de la canción se nos presenta como alguien que toma drogas (legales o ilegales) y que está relacionado de algún modo con el mundo de los cowboys, concluye Preston.

Dónde irá,
dónde irá.

José Luis Perales juega aquí astutamente con el punto de vista narrativo. No sabemos si se trata de una duda que plantea el narrador desde fuera para crear suspense o si es una duda que nos plantea el narrador desde dentro del protagonista, dando a entender que el hombre no sabe hacia dónde ir. Esto entroncaría muy bien con la idea del cowboy que deambula: «Una suerte de Lee Marvin [drogado] condenado a vagar por el mundo al haber nacido bajo una estrella errante» (Slavoj Zizek, Essays on freedom and singers from Cuenca, 1980).

Se despidió,

Nótese el continuo juego de saltos temporales: en la segunda estrofa el personaje «se puso a navegar» y ahora se despide. Algunos críticos (Gilles Deleuze y Félix Guattari, Structuralisme et féminisme après José Luis Perales, 1987) argumentan que este recurso es usado por Perales para acentuar la sensación de irrealidad típica de un viaje de LSD. En cambio Umberto Eco opina que la explicación es más prosaica: se despide por radio una vez ya está en alta mar. (Chi è lei? Dove si innamorò di te? È apocalittico o integrato?, 1999)

y decidió batirse en duelo con el mar,

Deleuze señaló que el mar simboliza a la madre y que, batirse en duelo con la madre, sería una boutade peralesca sobre el viejo tema filosófico de «matar al padre». Según Deleuze todas las canciones de Perales tratan sobre la idea de matar al padre y copular con su madre (la madre de Deleuze [cita requerida]).

y recorrer el mundo en su velero,
y navegar, nai na na, navegar.
Y se marchó,
y a su barco le llamó Libertad,

Este pasaje críptico fue interpretado de varias maneras en el polémico simposio de Semiótica de Bolonia de verano de 2003, que supuso el fin de la amistad entre Paul Preston y Savater, a causa de un sillazo en la cabeza. Afortunadamente las relaciones entre todos los demás no se vieron afectadas, pues llevaban varios años enemistados. En cualquier caso, la interpretación más coherente es la de Noam Chomsky: «El velero Libertad de Perales es obviamente la Sexta Flota de la Marina norteamericana, y es una crítica feroz a la política genocida de los Estados Unidos tras el 11-S. Los Estados Unidos deben de ser arrasados, por pura higiene democrática» (The so called Western civilization according to spanish songwriter Jose Louis Perales, 2003). Si omitimos el detalle de que Chomsky parece ignorar que la canción se compuso mucho antes de los ataques del 11-S, su interpretación es totalmente válida.

y en el cielo descubrió gaviotas,

Deleuze vuelve a insistir en que las aves simbolizan el deseo de copular con su madre, a lo que Zizek replica que «solo el padre de Gilles Deleuze querría copular con la madre de Gilles Deleuze. Ese tipo era un cretino ególatra». Fernando Savater, por su parte, cree que Perales está ante la sede del Partido Popular de la calle Génova de Madrid, rompiendo su carnet de militante y afiliándose a UPyD, y añade, un tanto gratuitamente, que Zizek, Deleuze, Chomsky y Eco son «ballenas trasnochadas».

y pintó, estelas en el mar.
Y se marchó,
y a su barco le llamó Libertad,
y en el cielo descubrió gaviotas,
y pintó, estelas en el mar.
Su corazón,
buscó una forma diferente de vivir,
pero las olas le gritaron: vete,
con los demás, nai na na, con los demás.
Y se durmió,
y la noche le gritó: ¿dónde vas?,
y en sus sueños dibujó gaviotas,
y pensó, hoy debo regresar.
Y regresó,
y una voz le preguntó: ¿cómo estás?
y al mirarla descubrió,
unos ojos, nai na na, azules como el mar.
Y se marchó,
y a su barco le llamó Libertad,
y en el cielo descubrió gaviotas,
y pintó, estelas en el mar.
Y se marchó,
y a su barco le llamó Libertad,
y en el cielo descubrió gaviotas,
y pintó, estelas en el mar.

La última parte de la canción parece no contener ninguna metáfora, ya que los estudiosos citados pierden todo el interés por la canción y dedican el resto de sus obras a intercambiar descalificaciones personales, insultos e injurias. Sirva como ejemplo la última frase del libro de Umberto Eco: «Deleuze tiene suerte de estar muerto, porque, si no, iba y le pegaba dos hostias. El resto, venid a Italia y llamadme ‘gordo decrépito’ a la cara, si tenéis cojones».